VIAJAR A IRLANDA
El mundo está lleno de cosas
mágicas esperando
pacientemente a que nuestros
sentidos se agudicen
William Butler Yeats
Conocida como la Isla Esmeralda, Irlanda te asombrará por su
belleza salvaje, por su naturaleza poderosa, sus cuarenta tonos de verde, sus
imponentes acantilados (los más altos de Europa), sus playas de arena blanca,
su luz que cambia a cada momento del día… Irlanda es una tierra romántica, bucólica, tierra de músicos y
escritores. Irlanda es un país para cantar, bailar y para vivir, donde su
tranquila naturaleza se mezcla con la música en directo. Tiene en su ADN
belleza natural. En esta guía descubrirás los mejores secretos de Irlanda para
amarla incondicionalmente.
Moneda
La moneda oficial
que opera en Irlanda es
el euro (EUR). No te preocupes, al planificar este viaje no tendrás que pensar
en cambios de moneda. Además, encontrarás numerosos cajeros automáticos para
sacar dinero cuando lo necesites. Pero te recomiendo consultar con tu banco
cuál es tu sucursal en Irlanda y saber si existen cargos o comisiones
adicionales.
Mi recomendación es
que pagues lo máximo posible con tarjeta VISA o Mastercard, que son ser las más
aceptadas en la mayoría de hoteles, restaurantes y tiendas. Esta opción es más
segura y no tendrás comisiones.
Visado
Si eres ciudadano
español no necesitarás visado para viajar a Irlanda, lo podrás hacer con el pasaporte o
DNI con validez hasta la fecha de regreso de tu viaje. Además, antes de
realizar el viaje te recomiendo registrar tus datos en el Registro de Viajeros
del Ministerio de Asuntos Exteriores para una mejor atención en situaciones
excepcionales de emergencia o necesidad.
Desde dónde viajar
La forma más rápida
y sencilla de viajar a
Irlanda desde España es en avión. El aeropuerto internacional de Dublín (DUB) es el
principal, con más conexiones. Otros aeropuertos menos concurridos para
aterrizar en Irlanda son el aeropuerto de Cork, el aeropuerto de Shannon y el
aeropuerto de Belfast.
Las compañías
aéreas Ryanair e Iberia realizan vuelos directos hasta Dublín y operan con más
frecuencia. Ryanair vuela desde Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia, Santander,
Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, Mallorca, Murcia y Reus. Aer Lingus,
aunque no es una compañía considerada de bajo coste, en muchas ocasiones ofrece
unas tarifas de vuelos muy económicas, con salidas desde: Barcelona, Madrid,
Málaga, Bilbao, Santiago de Compostela, Alicante, Fuerteventura, Gran Canaria,
Ibiza, Lanzarote y Tenerife.
Idioma
Las lenguas
oficiales de la República de Irlanda son
el inglés y el irlandés. El irlandés o la lengua gaélica es una lengua celta,
una de las más antiguas e históricas del mundo. En Irlanda del Norte también
escucharás mucho el acento del Ullans, el escocés del Úlster. Pero en toda la
isla podrás comunicarte en inglés sin problema, además, Irlanda es un país
cosmopolita, abierto a todos los idiomas, nacionalidades y culturas.
Huso
horario
Irlanda pertenece
a la misma franja horaria que las Islas Canarias, por lo que tiene una hora
menos que la España peninsular. GMT+ 0 hora.
Clima
Con un clima templado y unos 10ºC de temperatura media, Irlanda es conocida por sus lluvias que dan lugar a
los cuarenta tonos de verde de sus tierras. La clave para entender y disfrutar
del clima irlandés es dejarse llevar y estar preparado para vivir las cuatro
estaciones del año en un mismo día.
La mejor época para viajar a Irlanda dependerá de lo que estés buscando pero, climatológicamente hablando,
la mejor época es el verano, es decir, los meses de mayo a agosto. En esta
temporada se dan las temperaturas más altas y hay menos precipitaciones. Es la
época perfecta para explorar el país al aire libre, aprovechar las horas de sol
y, además, en esta época se celebran infinidad de festivales de música. Finales
de primavera y principios de otoño también es una época, cuando el clima es
suave, los vuelos a Irlanda y los alojamientos son más baratos y hay menos multitud de turistas.
Localización
Irlanda es un país insular situado al
noroeste de Europa y al oeste de Reino Unido, en el Océano Atlántico Norte. Su
capital es Dublín. La
República de Irlanda ocupa
el 80% de la isla, mientras que el resto del territorio es ocupado por Irlanda
del Norte, que pertenece al Reino Unido.
Religión
La religión católica romana es la principal religión
de la República de Irlanda,
pero las primeras creencias y prácticas de la antigua Irlanda surgieron en
torno al paganismo celta, los paganos creían que los espíritus existían en
elementos de la naturaleza como los árboles o las rocas. Ese paganismo
desapareció durante los siglos V y VI para dar paso al catolicismo. San
Patricio, patrón de Irlanda,
fue el precursor de la evangelización y uno de los elementos que utilizó para
explicar conceptos fue el trébol de tres hojas, símbolo de la Trinidad
cristiana y, ahora, todo un símbolo del país.
En la actualidad, más del 80% de los irlandeses se
identifican como católicos. Pero no existe religión oficial de estado y la
libertad de religión están garantizada constitucionalmente.
Conectividad
Al
viajar dentro de la Unión Europea, se activará el roaming, esto quiere decir
que podrás realizar llamadas, SMS y navegar por internet de la misma forma que
lo harías en España y, por supuesto, pagando lo mismo por los servicios según
la tarifa de tu compañía telefónica. Además, si durante tu viaje a Irlanda consumes los datos móviles
contratados con tu compañía telefónica, comprar una tarjeta SIM de prepago será
la mejor opción para obtener más datos móviles.
También, en
numerosos puntos del país encontrarás numerosos puntos de conexión Wi-Fi
gratuitos.
Zonas
Irlanda se divide en cuatro provincias: Connacht,
Ulster, Munster y Leinster.
En Connacht, la parte occidental y noroeste de
Irlanda, se encuentran los lagos más grandes del país, la cordillera Twelve
Bens y una enorme cantidad de vida silvestre y paisajes impresionantes. En esta
provincia se encuentra Achill Island, las islas Arana y la costa Sligo, la
afamada costa del surf.
Leinster, el este de Irlanda, está repleta de pueblos pintorescos,
ríos, montañas y castillos. Allí se encuentra la península de Cooley, donde
podrás encontrar estructuras megalíticas.
La provincia de Munster ocupando el sur de Irlanda,
ofrece los acantilados y las vistas más bellas del país como los acantilados de
Moher. También conocida por los antiguos castillos.
En la provincia de Ulster, al norte de Irlanda,
destaca por su naturaleza salvaje como el Parque nacional Glenveagh de Donegal,
las Montañas Mourne, las Tierras de los Lagos de Fermanagh y la Calzada de los
Gigantes en Antrim.
QUÉ VER EN
IRLANDA
Sin duda, este país debe estar en tu lista de
próximos destinos porque Irlanda
y su corazón salvaje será un flechazo. En esta guía te propongo los
mejores lugares para conectar con la auténtica Irlanda:
Dublín. La capital de Irlanda está llena de vida,
pubs, tiendas de discos, casas victorianas… Una ciudad vibrante y de
contrastes. La visita a la capital es parada obligatoria y si te preguntas qué ver en Dublín, lee
esto: podrás visitar Trinity College, la universidad más antigua del país. La
universidad es historia, silencio y guarda tesoros como el Libro de Kells o
el Gran Evangelio de San Columba, un manuscrito ilustrado por monjes celtas
en el año 800. Otra recomendación: Graffon Street, la mejor zona para encontrar
auténticas tiendas vintage, y disfrutar de la música en directo, arte y flores.
Otro imprescindible en Dublín
es Phoenix Park, la extensión verde urbana más grande de Europa donde se
encuentra el zoológico de Berlín, jardines victorianos, Ashtown Castle o
Farmeleigh House. Para coronar la visita a la capital, debes visitar Guinness
Storehouse y saborear la auténtica cerveza irlandesa.
Galway. Una ciudad con un irresistible encanto medieval y
costero. Pasea por Quay Street, el Barrio Latino, el Arco Español, piérdete
entre sus bares… Galway ofrece lo mejor de la ciudad y la naturaleza. Situada
estratégicamente, es la base ideal para emprender excursiones de un día por los
impresionantes parques naturales.
Parque Nacional de Connemara, en el condado de Galway. Mires
donde mires, encontrarás unas vistas de postal por sus numerosos senderos. Mis
favoritos por sus panorámicas son el sendero de Diamond Hill y el paseo costero
de Killary Harbour. Pero además de sus paisajes, Connemara encierra el encanto
de pequeños pueblos y aldeas como Leenane, Roundstone, Clifden y Letterfrack;
la música, las granjas de ponis y los sabores más auténticos de la comida
tradicional.
Killarney, la auténtica ciudad campestre irlandesa que se
funde entre sus colinas y valles. Desde el casco antiguo podrás llegar
caminando al Parque Nacional de Killarney. Este espacio natural alberga Muckross
House, un castillo rodeado de jardines y granjas tradicionales, cerca de las
orillas del lago Muckross. Una estampa perfecta que debería estar en la parte
superior de tu lista de visitas.
Acantilados de Moher, allí donde el mar bravo y
las montañas se juntan sin aviso previo. Los más impresionantes se encuentran
en el Condado de Clare. En los caminos que bordean estos acantilados
encontrarás las vistas más espectaculares y bellas de Irlanda hasta llegar a la
Torre O’Brien, el punto más alto de los acantilados. También podrás contemplar
estos acantilados desde el mar, en una excursión en barco con el ferry Doolin y
llegar hasta las Islas Aran.
Isla Skellig, una parada obligatoria en el condado de Kerry.
Viajar a la isla, que está a solo 12 kilómetros de la costa de Irlanda es
viajar al pasado. Aquí se construyó el famoso monasterio paleocristiano del
siglo VI con una escalinata de 270 peldaños tallados por los monjes que dan
acceso a las chozas de piedra donde vivían apartados del mundo.
Isla Arranmore, es esa pequeña joya oculta de Irlanda. Está ubicada a 5
kilómetros de la costa de Donegal y podrás llegar hasta allí en ferry desde la
ciudad de Burtonport. Explora la belleza natural de la isla a través de sus
senderos que atraviesan playas y bordean los acantilados más escarpados. Las
paradas imprescindibles son el Faro de Arranmore, los míticos escalones de Old
Lighthouse que abren paso entre un imponente acantilado, el monumento de Beaver
Island y, por su puesto, sus bares tradicionales.
Anillo de Kerry. Descubre la esencia natural de la isla en
su máximo esplendor. Situado en la península de Iveragh, la ruta por el Anillo
de Kerry de 170 kilómetros recorre parques naturales, asombrosas vistas al
Océano Atlántico, miradores panorámicos y pintorescos pueblos como Waterville. Las
paradas top a lo largo de este recorrido son: Skellig Rocks (un monasterio en
ruinas), Portmagee (un pequeño pueblo costero), Cascada Torc (solo es una de
las muchas que podrás encontrar por esta ruta), Kenmare (una ciudad de colores)
y Staigue Fort (un enorme fuerte de piedra natural).
Dingle, un pequeño y pintoresco pueblo en la Península de
Dingle repleto de calles empinadas y tradicionales pubs. La península de Dingle
es uno de los lugares más atractivos de la Ruta del Atlántico donde los
infinitos campos verdes coronan los acantilados más escarpados que encierran
playas salvajes.
Newgrange. Estas tumbas prehistóricas del año 3200 a.C. son
más antiguas que las pirámides de Egipto. Podrás visitar la tumba principal y
adentrarte en su oscuro y místico interior que encierra una sala con forma de
cruz, piedras talladas con símbolos como ciervos, espirales y figuras geométricas.
Per lo que hace único este lugar es que, en el solsticio de invierno, el sol se
alinea en su arquitectura y llena de luz el interior de la tumba.
Calzada de los Gigantes, una maravilla geológica.
La calzada está formada por miles de columnas de piedra de basalto volcánico.
La leyenda cuenta que el mítico gigante Fionn construyó esta calzada para
cruzar hasta Escocia, que podrás verla en el horizonte los días más claros.
Cerca, podrás visitar la destilería Old Bushmills, a la que podrás llegar en
tren de vapor.
Kilkenny. A una hora y media de Dublín, es una de las ciudades más
populares de Irlanda,
conocida como la Ciudad del Mármol. Recorre esta ciudad medieval entre sus
estrechas y laberínticas calles repletas de edificios medievales. Hay una ruta
diseñada llamada Medieval Mile que atraviesa la ciudad por sus principales
atractivos.
Colina de Tara, a 40 kilómetros de Dublín, es un lugar místico, sagrado, lugar de
coronación de reyes durante siglos. Allí se encuentra la Piedra del Destino. Lo
que aparentemente verás como un montículo de tierra y hierba, encierra
historia, historia contada a través de una experiencia audiovisual. Este lugar
te cautivará por su historia y misterio.
Parque Nacional de Connemara, en el condado de Galway. Mires donde mires,
encontrarás unas vistas de postal en sus diferentes senderos. Mis favoritos por
sus panorámicas: sendero de Diamond Hill para disfrutar de unas vistas 360º de
montañas y mar; y el paseo costero de Killary Harbour.
Bull Rock, la puerta de entrada al inframundo y uno de los
atractivos más poderosos de Irlanda.
Estla isla es una enorme roca de 93 metros de altura y 228 m de ancho, se
encuentra cerca de de la Isla Dursey, junto con las rocas Cow Rock y Calf Rock.
Podrás navegar por estas islas y contemplar desde el mar estas maravillas de la
naturaleza.
QUÉ HACER EN
IRLANDA
Realizar la Ruta del Atlántico. Una ruta por Irlanda de 2500
kilómetros por la costa irlandesa que une Malin Head y Kinsale. Será el road
trip definitivo, sorprendente por sus paisajes épicos. Un recorrido repleto
de auténticas casas de campo, montañas imponentes, playas desiertas y
acantilados desafiantes.
Atravesar el mar por el puente de cuerda
Carrick-a-Rede.
Un puente colgante a una altura de más de 25 metros sobre el océano. Si quieres
adrenalina y unas vistas impresionantes de las costas irlandesas,
definitivamente debes atravesar este puente.
Saborear las pintas irlandesas y perderse entre los pubs
más tradicionales. Más allá de sus paisajes maravillosos, Irlanda es sinónimo
de pub, pinta de cerveza, música en directo y un ambiente acogedor. No hay un
plan más irlandés que éste.
Avistamiento de ballenas en West Cork. En Irlanda hay 24 especies
de ballenas y delfines y podrás descubrirlas en las excursiones en barco desde
la Costa de Cork. Navegar entre ballenas, delfines y focas es su hábitat más
salvaje y natural será una experiencia única, un viaje que nunca olvidarás.
Recorrer
Waterford Greenway en bicicleta. Podrás completar esta vía verde
en dos horas y durante el camino encontrarás antiguas estaciones de tren, pubs
históricos, castillos normandos, iglesias, un asentamiento vikingo y unas
vistas espectaculares.
Adentrarte en la Cueva de Dunmore, el lugar más oscuro de
Irlanda. Una cueva con una historia también oscura, en el año 928 fue testigo
de la masacre de 1.000 personas a manos de los vikingos.
Visita Hook Lighthouse, uno de los faros
operativos más antiguos del mundo ubicado en el condado de Wexford. 115 son los
escalones que te llevarán a la cima del faro para descubrir las imponentes
vistas de la costa de Wexford.
Visita Guinness Storehouse, en Dublín. En este museo de la cerveza
vivirás una auténtica experiencia y degustación cervecera mientras disfrutas de
unas vistas panorámicas de la ciudad en el Gravity Bar.
Visita la prisión Kilmainham Gaol, en Dublín. La visita es una gran lección de
historia sobre aquellos que lideraron el Levantamiento de Pascua de 1916. En
esta prisión convertida en museo, podrás visitar las celdas donde los
prisioneros pasaron sus últimos días. Una experiencia quizás espeluznante pero,
sin duda, única.
Disfruta de un partido de hurling o de fútbol
gaélico.
Hurling es un deporte de origen celta, una especie de hockey sobre césped; y el
fútbol gaélico es un híbrido entre el fútbol y el rugby. Ver un partido de
estos deportes estrella será toda una experiencia irlandesa, clave para
entender la pasión local y la cultura del país.